El Globo le pintó la noche al Monumental y cortó la racha del Millo
Huracán se plantó en Núñez con orden, golpeó en los momentos justos y se llevó tres puntos que valen oro: 2-1 sobre River, que perdió a dos jugadores por lesión y se quedó sin su cuarta victoria al hilo.
Lo digo de arranque: el que abrió el partido fue el Globo. Huracán entró al Monumental a hacer lo que sabe, esperar y lastimar, y se terminó llevando los tres puntos por 2-1 en la décima fecha del Torneo Clausura. Cortés de tiro libre y Blondel en una contra letal, con un golazo de Galván en el medio que no alcanzó para el local. Chau racha de tres al hilo para el Millo.
El equipo de Leonardo Ponzio venía entonado, con victorias seguidas ante Banfield, Independiente Rivadavia y Atlético Tucumán. Pero contra el Quemero le pasó lo que le cuesta como local desde hace rato: no poder ganarle a este rival. La última vez que lo había hecho en Núñez fue en 2016, una estadística que sigue estirándose y que esta noche volvió a quedar en el aire.
La clave estuvo en la lectura del partido
River tuvo la pelota, como casi siempre. Pero tenerla y romper son cosas distintas. El Millo dio vueltas y vueltas sin encontrar la forma de lastimar, mientras Huracán se plantó con cinco mediocampistas, Jordy Caicedo como punta de lanza y la paciencia necesaria para salir de contra. Esa decisión del técnico visitante, Diego Martínez, fue el ADN del resultado.
El primer golpe llegó a la salida de un tiro libre desde la izquierda. Cortés metió un envío que picó en el área y se metió junto al segundo palo, sin que nadie lo tocara. Golazo con firma yanqui, de esas que te dejan mirando al arquero. Hernán Galíndez, mientras tanto, se iba a convertir en figura: tapó una media chilena de Driussi y después un disparo de Ángel Correa, todo antes del descanso.
Dos lesionados que cambiaron el plan
Ahí el partido se le puso cuesta arriba al local. En la primera etapa se quedaron afuera Thiago Almada, por una molestia, y después Tobías Andrada, un pibe de 19 años que había sido convocado ese mismo día a la selección mayor. Ingresaron Lucas Beltrán y Mauro Arambarri, pero la idea original quedó rota. Cuando empezás a mover piezas por obligación, el libreto se complica.
El complemento: River lo empató, pero no lo sostuvo
En el segundo tiempo, Driussi llegó al descuento tras un centro bajo de Montiel, pero el tanto fue anulado por offside. Sobre los minutos, Tomás Galván recibió un pase hacia el centro y clavó una volea de derecha sin necesidad de controlar, un golazo de esos que valen por sí solos un puesto en el resumen. La pelota había dicho empate.
Pero a River le faltó aire. Cuando más iba, Cortés habilitó a Blondel, Fausto Vera no llegó a cortar y el lateral resolvió con un disparo bajo y cruzado desde la entrada del área, para poner el 2-1 definitivo. Después, Driussi tuvo una volea que se fue desviada y Martínez metió los cambios para aguantar. Huracán se cerró atrás y se llevó el triunfo.
Para el Globo es la segunda consecutiva, después del 2-1 ante Racing que había cortado una racha de cuatro sin ganar. Para el Millo, un golpe con olor a examen: tres puntos que se escapan en casa y la necesidad de rearmarse rápido, porque el calendario sigue apretado y no hay tiempo para lamentos.
Lo que viene
- River tendrá que pasar la página rápido: le espera una visita de riesgo en la próxima fecha, con la obligación de recuperar la memoria ganadora.
- Huracán, en cambio, llega con el envión anímico por las nubes: dos victorias al hilo y un esquema que empieza a tener dueño.
- El cuerpo técnico del Millo deberá evaluar a Thiago Almada y Tobías Andrada para ver qué tan rápido puede reincorporarlos al once.
- Galíndez se llevó los flashes de la noche: sus tapadas en el primer tiempo fueron la diferencia entre soñar y festejar.
- La próxima parada del Globo también será exigente, y Martínez ya avisó que no piensa cambiar la fórmula: orden, contra y paciencia.
