El clásico rosarino se manchó de emoción: homenaje a Messi y un empate que dejó gusto a poco
Rosario Central y Newell's Old Boys igualaron 1-1 en el Gigante de Arroyito, con un parate a los 10 minutos para despedir a Lionel Messi de la selección y un gol de Coccaro sobre la hora que empañó la victoria del Canalla.
A los 10 minutos del clásico, cuando el Gigante de Arroyito todavía estaba caliente y los dos equipos se tanteaban, el árbitro Yael Falcón Pérez levantó la mano y pidió pelota: era el momento del homenaje a Lionel Messi por su retiro de la selección argentina. Lo que vino después fue una escena que todavía se me eriza la piel cuando la recuerdo desde la Popular.
El Canalla se puso arriba y la Lepra lo empató con el VAR
Gastón Ávila, de cabeza, clavó el 1-0 para Rosario Central y el Gigante explotó como en sus mejores noches. El partido parecía controlado por el Canalla, que defendía la ventaja con oficio y mordía en cada pelota dividida. Pero el fútbol tiene esas cosas: cuando el reloj ya marcaba el final, Matías Coccaro apareció en el área y la mandó a guardar. Gol que el VAR revisó durante varios minutos, con la gente conteniendo la respiración en cada repetición, hasta que finalmente convalidaron.
- El partido se detuvo a los 10 minutos para rendir homenaje a Messi por su retiro de la Albiceleste, con un minuto de aplausos que arrancó desde la platea y se extendió a todo el estadio.
- Ángel Di María, figura del Canalla, aplaudió a su amigo durante toda la pausa. Desde la Popular le cayeron cánticos en reconocimiento al Fideo, el chico de Rosario que dio la vuelta olímpica en Qatar.
- Los jugadores de Newell's salieron a la cancha con un parche en el pecho con la imagen de Leo y la leyenda Gracias Leo. La misma frase apareció en la cinta de capitán de Luca Regiardo.
- El primer gol fue de Gastón Ávila para Rosario Central, que ganaba 1-0 y se arrimaba a una victoria clave en el Clausura 2026.
- Sobre el final, Matías Coccaro firmó el empate para La Lepra con un tanto que el VAR revisó durante varios minutos antes de convalidarlo.
Fui a la cancha con mi viejo cuando tenía catorce años y Central le ganó a Newell's con un gol de Ojeda que todavía hoy se grita en cualquier mesa del barrio. Anoche no hubo celebración, pero hubo algo distinto: ese minuto de aplausos para Messi me devolvió la memoria de las madrugadas viendo a Leo y al Fideo levantar copas juntos. Cuando el estadio entero aplaudió de pie, sentí que el fútbol, por un rato, fue otra cosa.
Después del clásico, Central y la Lepra quedaron a mano en el Clausura 2026: un punto que al Canalla le sabe a derrota porque lo tenía servido, y a Newell's le sabe a victoria por cómo lo gestó. Ahora se viene una fecha entre semana y los dos equipos van a tener que levantar rápido la cabeza. Central visitará a un rival directo en la lucha arriba, mientras que Newell's recibirá en el Coloso a un equipo que viene golpeado y necesita puntos para escaparle al fondo de la tabla.
