El billete minorista perfora los $1.540 en el Nación y el blue se sostiene por encima de los $1.550
La cotización oficial en ventana minorista retrocedió a niveles de fines de septiembre, mientras que en el mercado informal la divisa mostró una leve suba. Las reservas brutas acumularon otra rueda favorable y los plazos fijos en pesos continúan siendo una alternativa para el ahorrista.
El tipo de cambio minorista experimentó esta jornada un nuevo retroceso y se posicionó en $1.535 para la venta al público en el Banco Nación, una referencia que no se observaba en las pizarras desde el 23 de septiembre pasado. En el promedio que relevan las entidades financieras, la cotización se ubicó en $1.537,18 para la venta y en $1.483,80 para la compra (Banco Central de la República Argentina). El cuadro general muestra una calma cambiaria que se extiende desde hace varias ruedas, en un escenario en el que la autoridad monetaria mantiene su presencia en el mercado.
En el segmento mayorista, donde se canalizan las operaciones de empresas e importadores, la cotización cerró la última rueda en $1.517, con una suba marginal de $1,50, equivalente a 0,1%. Aun con ese movimiento intradiario, el analista debe subrayar que la variable acumula una segunda semana consecutiva en baja, una dinámica que permite ubicar al tipo de cambio mayorista en los registros más tranquilos del último mes. El monto operado en el mercado de contado superó los USD 655 millones (BCRA), un volumen sensiblemente superior al de las jornadas previas.
Comparación con el año anterior y segmentos paralelos
El comportamiento del mercado informal acompañó esa tónica con movimientos de baja magnitud: el dólar blue se ofreció a $1.550, lo que representa una diferencia de $15 respecto de la cotización oficial al público. Vamos a los números: la brecha entre ambos segmentos se mantiene por debajo del 2%, una de las distancias más estrechas observadas a lo largo de 2025. Comparado con el año anterior, cuando la cotización informal superó la barrera de los $1.200 en el último tramo del año, el actual nivel luce contenido y refuerza la percepción de estabilidad que el equipo económico buscó consolidar durante los últimos meses.
Las reservas internacionales brutas constituyen la variable de seguimiento obligado en este contexto. El stock subiuó USD 380 millones en la última rueda y alcanzó los USD 49.701 millones, una cifra que no se registraba desde el 17 de septiembre (BCRA). Vale detenerse en el detalle: la suba fue apuntalada por el avance del oro, que ganó 1,4% hasta los USD 4.218,10 la onza en los mercados internacionales, un efecto que se traslada de manera directa al activo de respaldo del Banco Central. La autoridad monetaria, además, registró una compra de USD 69 millones en su intervención diaria, monto equivalente al 10,5% de la oferta disponible en el mercado de contado. El dato es relevante porque muestra que la demanda de divisas continúa siendo absorbida por la entidad rectora, sin sobresaltos cambiarios.
La alternativa en pesos y el cálculo del ahorrista
Para quienes privilegian el ahorro en moneda local, los plazos fijos a 30 días conservan atractivo en distintas entidades. Las tasas que ofrece el sistema se ubican hasta en 23,5% anual, de acuerdo con la información publicada por los bancos, mientras que en el extremo inferior del ranking las remuneraciones descienden hasta niveles significativamente menores. La brecha entre ambos extremos es determinante para el rendimiento efectivo que termina percibiendo el depositante.
El escenario cambiario muestra al dólar retrocediendo de manera sostenida en el segmento minorista, con el blue sosteniéndose apenas arriba de los $1.550, y a las reservas del Banco Central aproximándose al umbral de los USD 50.000 millones. La combinación describe una foto de mayor tranquilidad cambiaria, aunque con el mercado de plazos fijos como refugio de rendimiento. La pluma de esta redacción señala que el dato a mirar durante el próximo mes será el comportamiento de las reservas internacionales brutas: si el stock logra consolidarse por encima de los USD 50.000 millones en próximas ruedas o si, por el contrario, la dinámica de compras del Banco Central empieza a moderarse, será el indicador que permita calibrar la profundidad del presente escenario de calma.
