El Atleti carburó de arranque, lo aguantó con uñas y dientes y lo liquidó cuando los ingleses se quedaron con diez
Barrios facturó a los 50 segundos y Lookman selló el 2-0 en el rebote después de que Yoro se fuera expulsado. Triunazo del equipo de Simeone en el Metropolitano para empezar a levantarse en la Champions.
A los 50 segundos ya estábamos ganando. Así, literal. El Atleti salió a comerse la cancha y el primer ataque terminó en gol: Baena rompió por la izquierda, metió el pase al medio y Pablo Barrios la empujó cruzada para hacer explotar el Metropolitano. Uno a cero, y ni los socios se habían terminado de sentar.
Después de debutar con derrota ante Liverpool en Anfield, el conjunto de Simeone necesitaba un golpe así. Y lo dio con su mejor receta: presión alta, transiciones rápidas y esa sensación de que cada pelota dividida iba a caer del lado de los colchoneros. Grimaldo mandó un tiro al travesaño, Johnny Cardoso gritó un gol que el VAR le bajó por una mano previa de Llorente, y el primer tiempo se fue con la sensación de que la diferencia podía ser mayor.
El partido se le puso bravo y el Cholo lo bancó
En el complemento aparecieron los fantasmas. Bruno Fernandes se sacó uno de esos zapatazos que le conocemos y la pelota besó el palo. Después fue Julián Álvarez el que la hizo sonar otra vez con un remate que se fue besando el poste. El United empezó a merodear con peligro y por un rato pareció que se llevaba algo de Madrid.
Pero a los 74 minutos llegó la jugada que cambió todo. Jonathan David picó al espacio, Leny Yoro lo bajó como último hombre y el árbitro Glenn Nyberg, después de ir a revisarla, le mostró la roja directa al defensor. Iban a ser los últimos quince minutos con un hombre menos para los de Manchester, y el Atleti, claro, se le fue encima.
David sacó un bombazo que el arquero Lammers alcanzó a desviar, pero el rebote le quedó servido a Ademola Lookman, que empujó la pelota contra la red para desatar el delirio local. Dos a cero, partido liquidado y al United se le cortó el envión en su mejor momento.
Yo me acuerdo de otras noches de Champions en el Calderón y en este mismo Metropolitano, cuando el equipo del Cholo se hacía fuerte de local y se la hacía imposible a cualquiera. Anoche volvió a verse ese ADN: orden táctico, intensidad en la marca y esa tranquilidad para aguantar los minutos bravos que siempre terminan definiendo los partidos grandes. Los tres puntos le permiten al Atleti trepar hasta el puesto 13 de la tabla general y, sobre todo, dejar atrás el mal arranque de la fase de liga.
Ahora viene el clásico ante el Real Madrid por LaLiga, el próximo domingo desde las 16 en el Bernabéu. Después de ganar así, ir a casa del eterno rival con esta moral es otra cosa. Veremos si este triunfo fue el punto de inflexión o si la irregularidad del arranque vuelve a aparecer cuando el calendario apriete.
