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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Dos pueblos cordobeses para bajar un cambio: cerros, silencio y una vuelta de yoga

A 41 kilómetros uno del otro, Capilla del Monte y San Marcos Sierras se reparten el protagonismo en una escapada que mezcla caminatas, aire puro y espacios para meditar. Cómo armar la ruta, dónde dormir y cuánto sale cada opción.

Por Jimena QuirogaTurismo · · hace 10 d
Dos pueblos cordobeses para bajar un cambio: cerros, silencio y una vuelta de yoga

Imaginátelo así: dejás la ruta y empezás a ver cerros verdes, un aire que ya suena distinto y una señal que te avisa que estás por entrar a Capilla del Monte. A 110 kilómetros de la ciudad de Córdoba, este pueblo del valle de Punilla se convirtió en uno de los puntos fuertes del turismo de bienestar en las sierras, y es el punto de partida ideal para una escapada que se completa a pocos minutos, en San Marcos Sierras. Entre ambas localidades hay apenas 41 kilómetros de camino serpenteante, lo que permite armar un viaje cómodo sin estar cambiando de alojamiento todos los días.

Capilla del Monte: dormir mirando al Uritorco

El hotel Terrazas del Uritorco, ubicado frente a los cerros Uritorco, Overo y las Gemelas, ofrece un espacio llamado Inti Puka, pensado para meditación, yoga y bienestar. Lo conduce Clara Christophersen, una empresaria con tres décadas ligada a este tipo de propuestas en la zona, que además gestiona un bar de comida consciente y un espacio artesano naturista. Para ella, el magnetismo del Uritorco y la búsqueda de hábitos más sanos se retroalimentan: la gente llega por la montaña y termina sumándose a una clase de yoga o a una sesión de introspección. El alojamiento funciona como base para caminatas de baja dificultad y para jornadas de descanso con vista a las sierras.

San Marcos Sierras: monte, río y noches estrelladas

Unos kilómetros más al norte aparece San Marcos Sierras, un pueblo chico con fama de tranquilo y con una historia particular: en los años setenta fue uno de los puntos de encuentro del movimiento hippie argentino, y ese legado cultural todavía se respira en su estética. Hoy es un destino asociado al turismo de naturaleza, con caminatas accesibles por el monte y a la vera del río, según cuentan Gustavo Chiozzini y Marisa Wagner, dueños de la hostería Cielo y Tierra. El lugar funciona como una opción menos conocida que Capilla del Monte para quien busca silencio: tiene piscina, parque amplio, sala para meditar y una carta 100 por ciento vegetariana.

En la hostería destacan la posibilidad de hacer paseos a pie sin necesidad de vehículo y la calidad del cielo nocturno, un atractivo clásico de esta zona del valle de Cruz del Eje. La noche estrellada es, en sí misma, una de las actividades principales.

Cómo armar la escapada

  • Opción A: base en Capilla del Monte y excursión de un día a San Marcos Sierras, ideal para quien prefiere quedarse en un solo alojamiento y conocer los pueblos por separado.
  • Opción B: repartir la estadía entre ambos destinos, dos o tres noches en cada uno, para disfrutar los dos atardeceres y combinar caminatas con sesiones de yoga y meditación.
  • Cómo llegar: desde la ciudad de Córdoba se toma la ruta nacional 38 hasta La Calera, luego la ruta provincial E-55 hacia el oeste, y se continúa por la ruta provincial 17 en dirección a Capilla del Monte. Desde allí se sigue por la ruta provincial 15 hasta San Marcos Sierras. En auto, el recorrido completo desde la capital provincial ronda las dos horas y media hasta Capilla del Monte y una hora más hasta San Marcos Sierras.
  • Precios de referencia: las plazas en Terrazas del Uritorco arrancan en torno a los 40.000 pesos por noche en habitación doble con desayuno, mientras que en la hostería Cielo y Tierra los valores comienzan cerca de los 35.000 pesos la noche con pensión vegetariana incluida, aunque conviene chequear con cada establecimiento según la temporada.
  • Alternativa menos conocida: en San Marcos Sierras existen posadas familiares más pequeñas, atendidas por vecinos del pueblo, que ofrecen habitaciones simples a precios más bajos y la posibilidad de sumarse a actividades de huerta o cocina casera vegetariana.
  • Mejor época para ir: los meses de marzo, abril, octubre y noviembre concentran temperaturas agradables, menos turistas que en enero y cielos especialmente limpios para disfrutar las caminatas y las noches estrelladas.

Te lo resumo como te lo cuento: si te tienta más caminar entre paisajes serranos con el río de compañía, San Marcos Sierras te va a ganar el corazón; si lo que necesitás es detenerte un poco más y regalarte horas de meditación frente a los cerros, Capilla del Monte tiene la estructura más armada para eso. Y si te animás, la mejor versión es hacer las dos cosas: pasar dos noches en cada pueblo, volverte con las piernas cansadas de tanto caminar y con la cabeza un poco más liviana. Se puede.

JQ

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