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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Donaldson, el gigante que se pasó catorce temporadas sin pisar la línea de tres

El pívot de 2,18 metros acumuló 1.008 partidos en la NBA sin atreverse a tirar un solo triple. Una marca que el básquet de hoy volvió imposible.

Por Maximiliano AndradaDeportes · · hace 31 d
Donaldson, el gigante que se pasó catorce temporadas sin pisar la línea de tres

El interno lo hizo de vuelta a la línea de fondo, giró, buscó el contacto y volvió a meter el doble con una volcada de esas que no avisan. James Donaldson jugaba así, como si la cancha terminara en la pintura. Y vaya si terminaba ahí para él: 1.008 partidos oficiales en la NBA sin un solo intento de triple, según los registros que compila Crazy Stats.

Elegido en la cuarta ronda del draft por Seattle en 1980, el gigante de 2,18 metros pasó antes por Italia y recién después se asentó en la liga. Su etapa más visible fue en los Mavericks de los ochenta, donde fue compañero de Derek Harper, Rolando Blackman y Mark Aguirre. Promediaba cerca de diez rebotes por noche y llegó al All-Star Game de 1988 como reconocimiento a su trabajo bajo el aro.

Una marca que duplica al segundo

  • James Donaldson: 1.008 partidos sin triples
  • Joel Anthony: 556
  • Mitchell Robinson: 450
  • Etan Thomas: 427
  • Dean Garrett: 372
  • Cole Aldrich: 350
  • Miles Plumlee: 347
  • Michael Stewart: 290
  • Mark McNamara: 286
  • Nikola Pekovic: 271

La diferencia con el resto del ranking habla por sí sola: Donaldson duplica los 556 partidos de Anthony y le saca más de 500 al tercero, Mitchell Robinson. Después de su paso por los Mavericks, el pivote siguió en Clippers, Knicks y Jazz, y extendió la carrera en España, donde jugó en el Caja San Pablo Sevilla hasta cerca de los 42 años.

Yo lo vi en su mejor momento en el antiguo Madison Square Garden, cuando todavía se podía llegar dos horas antes y hacer cola en la escalera mecánica. Donaldson era de esos tipos que te hacían acordar por qué el básquet se juega también con los pies plantados en la zona, sin necesidad de inventar nada a quince metros del aro. Hoy, en cambio, hasta los pívots más limitados tiran de tres porque el juego lo pide. Que alguien repita lo de Donaldson, en términos estadísticos, ya es prácticamente imposible.

MA

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