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Sábado, 17 de octubre de 2026
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Delia sale de Lobos en su auto transformado en casa y ya lleva tres años recorriendo pueblos argentinos

A los 63 años, esta lobense dejó los paquetes turísticos armados para otros y se largó sola con su Renault 11 primero y una Berlingo después. Recorrió desde Las Grutas hasta Iruya, durmiendo en su auto y cocinando en la luneta. Cuenta cómo arrancó, qué la frenó en Catamarca y por qué piensa seguir hacia el norte.

Por Jimena QuirogaTurismo · · hace 47 min
Delia sale de Lobos en su auto transformado en casa y ya lleva tres años recorriendo pueblos argentinos

Si alguna vez viste pasar una casa rodante por la Ruta 41, a la altura de Lobos, y te preguntaste quién diablos se anima a meterse en esa vida con lo justo y necesario, te cuento que una de esas pioneras se llama Delia Torres, tiene 63 años y empezó casi de la nada: con un Renault 11 modelo 1991, un catre viejo y mucha curiosidad por esos pueblos que siempre veía de pasada cuando organizaba viajes para terceros.

Delia conoce el turismo desde el mostrador: durante años armó itinerarios, contrató traslados, diseñó circuitos. Lo que no conocía era lo que pasaba después del cartel. Los carteles de los pueblos aparecían al costado de la ruta como una pregunta abierta mientras llevaba grupos a destinos ya pactados. Qué hay ahí, cómo es la gente, qué te encontrás si te desviás. Esa duda la acompañó durante años.

De la oficina al Renault 11 con cocina en la luneta

La pandemia le corrió el escritorio de lugar. En 2019 ya se había mudado al campo, sobre la Ruta 41, y cuando se flexibilizaron las restricciones empezó a ver pasar vehículos adaptados frente a su casa. En YouTube descubrió a viajeros que convertían autos comunes en viviendas. Como no tenía motorhome ni presupuesto para uno, pensó en lo que tenía a mano: transformar el Renault 11 que ya conocía. La preparación fue bien artesanal. Probó con almohadones y un catre viejo, midió espacios, corrió asientos. La solución clave fue sacar la butaca del acompañante para instalar una cama de una plaza con espacio de guardado debajo. En la luneta armó una cocina con anafe y bidones de agua. Del otro lado, un inodoro químico portátil. Todo medido al milímetro para que una mujer sola pudiera vivir varios días dentro de ese auto.

Antes de animarse a distancias largas, otros viajeros conocidos por redes le recomendaron empezar con trayectos cortos. En 2021 fue a un encuentro de rodanteros en General Belgrano, a unos 100 kilómetros de Lobos. Ahí entendió la dinámica del circuito: grupos de ayuda en ruta donde alguien puede pedir que un viajero cercano se acerque a asistirlo, recomiende un mecánico o indique un lugar seguro para parar. Esa red, informal pero muy aceitada, terminó siendo su principal red de contención en los viajes largos.

Tres años, del sur al norte, con el motor como límite

  • 2021 - Primer viaje largo a Las Grutas, Río Negro. Quince días fuera de casa con el Renault 11 ya adaptado.
  • 2023 - Salida a Chajarí, Entre Ríos. El recorrido se estiró solo: Corrientes, Misiones, Cataratas del Iguazú y regreso por la costa del río Uruguay. En el camino pasó por Yapeyú y se desvió hasta El Soberbio para conocer los Saltos del Moconá, donde llegó con niebla y tuvo que esperar al mediodía para ver los saltos. También se animó a subir a un gomón, experiencia que describe como una de las más memorables del viaje.
  • 2024 - Recorrido por el norte en caravana. Parte de la Ruta 40, Jujuy e Iruya. El tramo duró unos 40 días. En Catamarca optó por no continuar hacia el Campo de Piedra Pómez porque el auto no respondía a la subida y el viento en contra volvía imprudente la maniobra.

Hoy viaja en una Berlingo y piensa seguir

Delia hoy no viaja más en el Renault 11. Recorre el país en una Citroën Berlingo adaptada, con más espacio para guardar y mejores condiciones para caminos de ripio. Desde Lobos, donde sigue viviendo, ya piensa en una nueva temporada hacia el norte argentino. La pregunta que se hacía cuando organizaba viajes, la de los pueblos al costado de la ruta, la sigue contestando de la misma manera: desviándose.

“Los carteles de los pueblos al costado de la ruta siempre me generaban una pregunta sin respuesta. Qué había ahí, cómo era la gente, qué se encontraría si se desviaba.”Delia Torres, viajera y lobense
JQ

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