Crecientes en el Paraná: la carne vacuna puede encarecerse hasta 10% antes de las Fiestas y la energía iría a la baja
El avance de El Niño sobre el litoral argentino ya desbordó el río en Corrientes y obligó a Yacyretá a abrir el vertedero principal. Para los hogares, el efecto más inmediato se siente en los cortes vacunos, mientras el mayor caudal hidroeléctrico promete aliviar, al menos en parte, el costo de la energía.
El fenómeno El Niño volvió a hacerse sentir con fuerza sobre el litoral argentino y, como suele ocurrir en estas temporadas, los efectos más sensibles para el bolsillo llegan por dos carriles opuestos: los alimentos, que tienden a encarecerse por la oferta ajustada y la logística afectada, y la energía, donde la mayor disponibilidad de agua en las represas suele traducirse en un costo de generación menor. Andrea Carrizo, en su recorrida habitual por los indicadores que importan al consumidor, repasó las cifras que dejó el último relevamiento del INDEC y las proyecciones de los operadores para las próximas semanas.
Vamos a los números. El Paraná superó en los últimos días los 26.300 metros cúbicos por segundo, un caudal que equivale a llenar unas diez piletas olímpicas por segundo y que mantiene en alerta a toda la Cuenca del Plata. La represa de Yacyretá debió abrir las compuertas del vertedero principal y, frente a la ciudad de Corrientes, se contabilizan alrededor de 500 evacuados, con el río proyectado a superar los siete metros en la capital provincial. Los especialistas consultados advierten, además, que el pico todavía no llegó: el torrente tardará unos veinte días en recorrer el camino hasta el Delta.
El mostrador: la carne, otra vez en el centro de la escena
Para quien hace las compras en estas semanas, el impacto más concreto se concentra en la carne vacuna. El mercado anticipa subas de hasta un 10% en los cortes antes de las Fiestas, en un escenario donde la oferta ya viene ajustada desde hace varios meses. De acuerdo con el último informe del INDEC (Instituto Nacional de Estadística y Censos), los cortes de vaca habían registrado una suba cercana al 1% en un solo mes, una cifra que, comparada con igual período del año anterior, muestra una aceleración clara en el ritmo de aumento. La cuestión no es menor: según el propio organismo, los alimentos y bebidas representan el 23,4% del índice de precios al consumidor, y la carne sola explica entre el 7% y el 13% de ese rubro, dependiendo de la región que se observe. Con el consumo de carne en niveles históricamente bajos, los márgenes para trasladar incrementos a los precios de góndola son acotados, pero la presión, remarcan los operadores, existe y se siente.
Contrapeso: el agua que sobra en los ríos abarata la energía
En el otro platillo de la balanza aparece el comportamiento del sistema eléctrico. El exceso hídrico de esta temporada obliga a las represas a turbinar más agua, y la hidroelectricidad es, técnicamente, la fuente más barata del parque de generación argentino. Cuando crece el caudal turbinable, se reduce el uso de centrales térmicas que dependen de combustibles fósiles más caros, lo que debería aliviar el costo mayorista de la energía. La contrapartida técnica que señalan los especialistas, a partir de datos de la Entidad Binacional Yacyretá, es que con el río crecido aguas abajo cada metro cúbico rinde menos en las turbinas, lo que atenúa, aunque no anula, el beneficio. En el acumulado del año, la comparación con igual período de 2024 muestra una participación hidroeléctrica sensiblemente mayor en la matriz de generación.
El campo, entre el alivio del rinde y el riesgo de la logística
Para el agro, el balance es más complejo y combina buenas y malas noticias simultáneas. De acuerdo con estudios basados en las quince campañas con influencia de El Niño registradas desde la temporada 1980/81, el rinde promedio de la soja se ubicó un 6,1% por encima de su tendencia de largo plazo, mientras que el maíz mostró una mejora cercana al 6,4%. Sobre una cosecha proyectada de 155,8 millones de toneladas para el ciclo 2026/27 (cifra de la Bolsa de Comercio de Rosario), un desvío positivo típico de los años Niño podría aportar alrededor de siete millones de toneladas adicionales. Esta mayor producción agrícola suele traducirse, con cierto rezago, en una oferta más holgada de alimentos y en menor presión sobre los precios, aunque el beneficio llega al consumidor varios meses después de la cosecha.
- Caudal del Paraná: superior a 26.300 metros cúbicos por segundo, con pico previsto en veinte días.
- Carne vacuna: suba esperada de hasta 10% antes de las Fiestas; cortes de vaca ya habían aumentado cerca de 1% mensual según el INDEC.
- Energía: mayor caudal turbinable reduce el uso de centrales térmicas más caras, con un rinde por metro cúbico algo menor por el nivel del río aguas abajo.
- Campo: en las quince campañas Niño desde 1980/81, la soja rindió 6,1% por encima de su tendencia y el maíz 6,4%.
- Proyección 2026/27: unas siete millones de toneladas adicionales posibles sobre una cosecha esperada de 155,8 millones (Bolsa de Comercio de Rosario).
La crecida tiene, a la vez, cara y contracara para el bolsillo. Los hogares enfrentarán en diciembre un mostrador más caro, especialmente en los cortes populares, mientras el sistema eléctrico recibirá un alivio que puede moderar, en el margen, el componente de energía en la canasta básica. El dato a mirar el mes que viene es el próximo informe de inflación del INDEC: si el alza de la carne se traslada efectivamente a las góndolas en el tramo final del año y si la menor generación térmica se traduce en una baja concreta del precio mayorista de la energía.
