Colapinto se metió en el Top 10 en Bakú y se ganó el derecho a soñar en la qualy
El piloto de Alpine cerró la última práctica del GP de Azerbaiyán con 1m45s592, después de una revisión del piso que le permitió mejorar con gomas blandas. Gasly terminó sexto y Verstappen dominó la sesión.
Mirá esto: Franco Colapinto metió 1m45s592 con el Alpine y se metió en el Top 10 de la última práctica en Bakú. No fue de visitante: el pibe clavó la vuelta cuando había que clavarla, con blandos, después de una revisión del piso que le permitió encontrar un auto más de su agrado.
El contexto de la sesión
El que mandó fue Verstappen, como siempre. El neerlandés cerró con 1m43s922, le sacó 99 milésimas a Russell y 111 a Hamilton, un Hamilton que anda con esa Ferrari que no termina de explotar. Después aparecieron Antonelli y Leclerc, y recién ahí, en el sexto lugar, el compañero de Colapinto, Pierre Gasly, con 1m44s637.
“El auto no era consistente, venía diciendo el jueves. Quería mejorar el paso por curva y la respuesta en la frenada. Y esta vez, después de ajustar con su ingeniero Stuart Barlow, encontró algo.”Lo que Colapinto había señalado en la previa
- Los dos Alpine fueron los primeros en salir a pista y arrancaron con gomas medias.
- Colapinto completó 13 vueltas con ese compuesto, en dos tandas, y su mejor tiempo fue 1m46s694.
- Sintió un golpe en el piso y volvió a boxes para revisar. No había nada roto.
- En los últimos 15 minutos, ambos Alpine montaron blandos y sumaron siete vueltas cada uno.
- Con blandos, Colapinto bajó a 1m45s592 y Gasly se afirmó en el sexto puesto, separados por 955 milésimas.
Me acuerdo de cuando vas a la tribuna y el viento te tira la Gorra de Nailon al suelo y las hojas se te meten en la Butaca de Gas. Bueno, algo así vivieron los pilotos en este circuito callejero de 6.003 metros. Las ráfagas complicaron la estabilidad de los autos y las hojas y ramas caídas les comieron adherencia en algunos sectores. Varios, entre ellos Verstappen y Russell, se pasaron de largo y tuvieron que usar las vías de escape porque perdieron las referencias de frenado.
Ahora Alpine tiene por delante el trabajo fino: cruzar los datos de los dos coches y armar la mejor estrategia para la clasificación. Si el equilibrio que encontró Colapinto en el cierre de la práctica se sostiene con tanque cargado, el sueño de meterse en la última parte de la qualy deja de ser una locura y pasa a ser una chance concreta. El próximo rival del franco-argentino es el cronómetro. Y a Bakú, el cronómetro no perdona.
