Cerúndolo la peleó, la dio vuelta y ahora le toca Mensik en Pekín
El porteño superó al neerlandés Van de Zandschulp en tres sets y se metió en octavos del ATP 500 chino, donde esperará al checo, al que ya le ganó dos veces. Es el único argentino que sigue en carrera entre Pekín y Tokio.
Arrancó Cerúndolo yendo de menor a mayor. Perdía 5-7 y la cosa pintaba fea, pero el porteño se acomodó, le encontró la vuelta al partido y terminó festejando por 5-7, 6-4 y 6-3 frente al neerlandés Botic Van de Zandschulp. Primera prueba aprobada en el ATP 500 de Pekín.
Ahora viene Mensik, un rival conocido
Me acuerdo de la primera vez que vi a Francisco en una cancha: era un pibe flaco que no le tenía miedo a nadie y que se bancaba los partidos largos como si estuviera jugando un picado con amigos. Eso mismo pasó en el debut en la capital china: aguantó cuando no tenía que aguantar y pegó cuando tuvo que pegar.
El próximo escollo será el checo Jakub Mensik, número 14 del mundo, que viene de ganarle al kazajo Alexander Bublik por 6-4 y 7-6 (5). El cruce está programado para el sábado, no antes de las 6 de la mañana hora argentina.
- Cerúndolo le ganó los dos cruces anteriores a Mensik. Uno fue en la primera ronda de Pekín 2024 (7-6 y 6-1) y el otro en los cuartos de final del Masters 1000 de Madrid de 2025.
- Si pasa, en cuartos lo espera el ganador del partido entre el alemán Jan-Lennard Struff y el ruso Daniil Medvedev, tercer preclasificado del torneo.
- El porteño va por su primera vez en cuartos del ATP 500 chino: igualó su mejor marca en el torneo con el pase a octavos y ahora quiere superarla.
Francisco es el único compatriota que sigue en carrera entre los certámenes de Pekín y Tokio. Se despidieron antes de tiempo Juan Manuel Cerúndolo, Sebastián Báez, Mariano Navone y Thiago Tirante en China, y Tomás Etcheverry en Japón. Cuesta ver a un solo albiceleste en una semana con dos torneos grandes, pero el porteño carga con la bandera a cuestas.
Además del pase a cuartos, Cerúndolo persigue un número redondo: quiere llegar a 35 victorias en una temporada por cuarto año consecutivo. Lleva 32 y, si la lógica no se rompe, debería sumar en la próxima. Defensivo y ofensivo, el de Caballito se hace cargo.
