Cayó en Buenos Aires un hombre investigado por dos crímenes vinculados a una plataforma de citas
Renato Iván Tabella, de 28 años, fue detenido en un hotel de San Nicolás. Lo investigan por las muertes de Tatiana Fernández, en Retiro, y Daniela Villalba, en Córdoba.
Renato Iván Tabella, de 28 años, fue detenido en un hotel del barrio porteño de San Nicolás. Estaba buscado por la muerte de Tatiana Micaela Fernández, de 27 años, y también es señalado como sospechoso del crimen de Daniela Villalba, de 28, ocurrido días antes en Córdoba.
Los dos casos presentan puntos en común. Los encuentros se habían acordado mediante la misma plataforma de citas y, en ambos domicilios, faltaban los teléfonos de las víctimas.
La captura de R. I. T. se concretó en una habitación del Hotel Centro, en Presidente Perón 1555. El ministro de Seguridad cordobés, Juan Pablo Quinteros, informó que el detenido no tiene antecedentes penales, es oriundo del interior de la provincia y tenía domicilio en la ciudad de Córdoba. También indicó que viajó a Buenos Aires en un colectivo de línea con su documento.
El hallazgo en Retiro
El cuerpo de Fernández fue encontrado el domingo cerca de las 8.40 en un departamento de alquiler temporario de Libertad 1228. Una amiga que compartía el inmueble acudió con un cerrajero después de que la joven dejara de responder sus mensajes durante la madrugada.
Ambas mantenían un protocolo de seguridad: se comunicaban durante los encuentros para verificar que todo estuviera bien. La amiga encontró a Fernández sobre la cama, cubierta con una sábana. Las primeras pericias no registraron lesiones visibles ni desorden, pero el celular había desaparecido. La causa avanza como homicidio.
La cita había sido acordada el sábado por la noche a través de la plataforma Gemidos TV. Para coordinarla, el sospechoso utilizó el seudónimo Iván, que corresponde a su segundo nombre.
El caso de Córdoba
Villalba fue hallada muerta el miércoles anterior en su departamento de Boulevard Las Heras al 200, en el barrio Cofico. Presentaba heridas cortopunzantes en el cuello y los brazos. Su teléfono tampoco estaba en el lugar.
La investigación comenzó después de que recolectores de residuos encontraran una valija con ropa ensangrentada y el nombre de Villalba escrito en su interior, a pocas cuadras del domicilio. Una amiga había denunciado su desaparición: no tenía noticias de ella desde el lunes por la noche y la joven no había concurrido al local de ropa donde trabajaba.
Al acercarse al edificio, la amiga percibió un olor nauseabundo en el pasillo. La policía derribó la puerta del departamento y encontró el cuerpo sobre la cama.
Belén Ahumada, Policiales y judiciales.
