Carrie vuelve a la pantalla chica: Flanagan le da una nueva vida al clásico de King en Prime Video
Summer H. Howell se pone en la piel de la adolescente más atormentada del terror moderno en una miniserie de ocho episodios que reescribe el acoso escolar en clave de redes sociales. Amber Midthunder y Matthew Lillard completan un reparto que busca ir más hondo del fondo del bullyng.
Imaginate la puerta del instituto Thomas Ewen abriéndose una vez más, con ese zumbido de fluorescentes que ya es casi una firma del cine de Stephen King. Esa imagen, esa sensación de pasillo escolar que se vuelve un poco infernal, vuelve a aparecer en la pantalla, esta vez en formato de serie y con la mano precisa de Mike Flanagan detrás de cámara. La nueva adaptación de Carrie, que se estrenará el 7 de octubre por la plataforma de streaming, se presenta como una miniserie de ocho episodios que toma el clásico publicado por King en 1974 y lo estira, lo deja respirar, le da aire para recorrer esos pasillos con más tiempo del que tuvieron las versiones anteriores.
La elegida para ponerse en la piel de Carrie White es Summer H. Howell, una actriz joven que carga con el peso de un papel que antes interpretaron Sissy Spacek, en la recordada versión de Brian DePalma de 1976, y Chloë Grace Moretz, en el remake de 2013 dirigido por Kimberly Peirce. La diferencia, claro, es que acá no hay que condensar la historia en una película de un poco menos de dos horas: hay ocho capítulos para mostrar cómo se gesta el bullying, cómo se cocina el horror, cómo crece la telequinesis de Carrie y, sobre todo, cómo funciona la crueldad entre adolescentes en un mundo atravesado por las redes sociales.
Un elenco que piensa la escuela como un ecosistema
Alrededor de Howell se arma un reparto que se ocupa tanto del mundo adulto como del universo adolescente. Amber Midthunder, a quien muchos recordarán por su paso por Prey, interpreta a una profesora de la escuela Thomas Ewen, mientras que Matthew Lillard, un actor de larga trayectoria que fue uno de los tantos estudiantes de Scream y que también pasó por films como Un vecino con pocas pulgas, encarna al director del establecimiento. Del otro lado, entre las estudiantes que encarnan el hostigamiento a Carrie, aparecen Josie Totah y Alison Thornton, dos actrices jóvenes que vienen de la televisión y el streaming.
“El acoso digital extiende la exposición de las víctimas más allá del horario de clases: puede continuar en el hogar a través del teléfono y alcanzar a otras personas de la comunidad.”Alison Thornton
Las redes sociales como nuevo pasillo del horror
Uno de los puntos más interesantes de esta propuesta, y donde se nota que Flanagan y su equipo quieren dialogar con el presente, es el lugar que ocupan las redes sociales en la trama. Thornton, que interpreta a una de las chicas del grupo que acosa a Carrie, explicó que el acoso digital corre los límites del aula: lo que empieza en la escuela se mete en la casa a través del teléfono y puede llegar a otros miembros de la comunidad. Por su parte, Midthunder agregó que ese entorno modifica los vínculos y condiciona las decisiones de los adolescentes, algo que el propio King ya había olfateado en su novela original pero que acá se actualiza con herramientas de nuestra época.
Matthew Lillard, en tanto, puso el foco en los adultos de la historia y sostuvo que los docentes y directivos intentan orientar a los jóvenes mientras cada grupo actúa con sus propios intereses. Para el actor, la extensión de la miniserie permite explorar a los personajes con un detalle que las películas no podían y, al mismo tiempo, recuperar secuencias reconocibles del material original desde un ángulo más cercano a las experiencias de hoy.
Flanagan, un viejo conocido del universo King
- Gerald's Game, El juego de Gerald (2017): una de las primeras aproximaciones de Flanagan a la obra de King, con Carla Gugino como protagonista absoluta.
- Doctor Sleep (2019): la secuela de El resplandor, con Ewan McGregor como Danny Torrance adulto.
- La vida de Chuck (2024): la reciente adaptación del relato de King que se anima a mezclar géneros y emociones.
- La maldición de Hill House (2018): la serie que lo instaló como uno de los nombres fuertes del terror televisivo.
- Misa de medianoche (2021): su segundo gran trabajo para televisión, también construido sobre los códigos del género.
Ese currículum compartido entre Flanagan y el escritor de Maine no es un dato menor. Cuando uno mira lo que el director hizo con Gerald's Game, con Doctor Sleep o con la propia La vida de Chuck, ve a un autor obsesionado con los personajes más que con los golpes de efecto, más interesado en el interior de sus protagonistas que en la pirotecnia del terror. Y esa parece ser la apuesta acá también: extender la mirada sobre Carrie, sobre su madre Margaret, sobre Sue Snell, sobre Chris Hargensen, sobre el gimnasio del instituto, sobre el balde de sangre en la fiesta de graduación, pero también sobre todo lo que pasa antes y después de esos momentos icónicos.
Algo de eso dejó entrever Josie Totah, que contó que pudo trabajar en capas de su personaje que habían recibido menos atención en las versiones anteriores, mientras que Alison Thornton destacó la búsqueda de las motivaciones detrás de la crueldad de Chris, esa compañera que en la novela y en las películas aparece casi como un monstruo unidimensional. Si Flanagan consigue mostrar el bullying de los jóvenes como lo que es, un fenómeno construido entre iguales pero alimentado por los adultos, por las familias y por el entorno, esta Carrie puede terminar siendo una de esas raras revisiones que no le sacan el polvo al clásico sino que lo dejan respirar en una época nueva.
Yo, la verdad, confieso que me acerco a esta propuesta con una mezcla de curiosidad y de cariño. Carrie es una historia que acompañó a varias camadas de lectores y de espectadores, y verla otra vez en pantalla, en formato serial y con la posibilidad de tomarse su tiempo, me genera expectativas. La pregunta que queda flotando, mientras esperamos el 7 de octubre en Prime Video, es si esta nueva Carrie va a poder dialogar con una generación que creció con TikTok y con Instagram sin traicionar ese corazón oscuro que King le supo imprimir a su novela. Veremos.
