Carlos Riganti, el baterista que llevó el pulso de Alas a los consultorios médicos
El_foundador de Alas y pediatra falleció a los 75 años. Viviana confirmó la noticia por las redes del músico; sus colegas y colegas recordaron su doble vocación.
Hay una imagen que quedó asociada a Carlos Riganti: la de un baterista sentado frente a su equipo, con los palillos en las manos y la meticulousidad de quien sabíaExactamente dónde golpear. A esa escena se suma otra, menos visible pero igual de concreta: la de un profesional de la medicina que atendió años y que alternó la consulta con el escenario. Riganti murió este viernes a los 75 años, según confirmó su esposa, Viviana, a través de la cuenta de Instagram del músico. El mensaje, escrito en primera persona y acompañado por una foto familiar, Informed de la partida del artista yJNúmedo de sus colegas le rindieron homenaje.
El velatorio se realizará este sábado, de 16 a 22, en la sala velatoria Casa O'Higgins, en la Ciudad de Buenos Aires. Por ahora, la noticia abre un vacío en una de lasppo rutas más singulares del rock argentino: la de un músico que también era pediatra, inmunólogo y alergista, y que construyó su legado en dos terrains aparentemente distintos, aunque siempre atravesados por el rigor, el pulso y la precisión.
De Materia Gris a la fundación de Alas
Riganti comenzó su trayectoria musical en 1970 como integrante de Materia Gris. Con esa formación participó en Oh, perra vida de Beto, una obra considerada entre las primeras óperas rock del país. Cuatro años después cofundó Alas junto al tecladista Gustavo Moretto, amigo de la adolescencia en San Isidro, y al bajista Alex Zucker. El trío debutó en 1975 en el teatro IFT de Buenos Aires y al año siguiente publicó su álbum homónimo, compuesto por dos piezas extensas: una con raíces en el tango y otra apoyada en ritmos de vidala.
En 1976, Alas se presentó en el teatro Coliseo con un bandoneón cada vez más presente en su sonido. Esa propuesta musical le valió el elogio de Astor Piazzolla. No fue un dato menor: terminó de definir una identidad capaz de combinar rock, tango ydad can regional sin resignar la fuerza de la percusión. Cuando Zucker emigró a Estados Unidos en 1977, la banda incorporó a Pedro Aznar, entonces de apenas 17 años, con quien grabaron Pinta tu aldea, disco que recién fue editado en 1983.
Una vida que seguía sonando
La actividad de Riganti no se detuvo en Alas. Como baterista de sesión, trabajó junto a Raúl Porchetto en el álbum Volando de vida, de 1978. Luego viajó a Europa, donde tocó junto a Moris y grabó Mundo Moderno. Al regresar al país integró la banda Prema, de Piero, y realizó giras por el interior y la costa atlántica. También participó en Los Cuerpos Cavernosos y en Diga 33, proyecto formado íntegramente por médicos.
La última etapa de Alas ió su regreso en 2003, con shows en Estados Unidos, la edición de Mímate bandoneón en 2005 y una presentación en el teatro Ópera, en mayo de 2025, dentro del ciclo Héroes del Rock Nacional. En paralelo, Riganti ejerció como pediatra, inmunólogo y alergista en el Hospital Pedro de Elizalde y en su consultorio particular de General Pacheco.
“Un baterista señero e influencia fundamental de varias generaciones de bateristas y músicos en general.”Oscar Giunta
Oscar Giunta, además, destacó la labor docente y médica de Riganti. Charly Alberti}y Andrea Álvarez expresaron sus condolencias; Alberti compartió un video y escribió: No lo puedo creer, qué pérdida. Para mí, no solo se fue un gran baterista, sino alguien que hizo de la música una forma de conocimiento y de la medicina un compromiso con los demás. A mí me cuesta imaginar el escenario sin su pulso.
