Boca pintó su primera obra en la Intercontinental y ahora va por la G League
El Xeneize se sacó de encima a Beijing Royal Fighters por 88-78 en el debut de la Copa Intercontinental FIBA, con un Leo Lema decisivo en su estreno oficial y un segundo tiempo que lo obligó a transpirar más de la cuenta.
Boca arrancó la Copa Intercontinental FIBA 2026 con una victoria por 88-78 frente a Beijing Royal Fighters y, aunque el resultado suena tranquilo, el trámite contó otra historia. La primera mitad fue un monólogo xeneize; la segunda, un susto con final feliz. Leo Lema se puso el equipo al hombro con 17 puntos y 9 rebotes en su debut oficial con la camiseta azul y oro, y dejó una frase que sobrevuela todo el análisis: cuando defendés así, el triple puede fallar y el partido sigue siendo tuyo.
Una pretemporada con asteriscos
El propio Lema reconoció que la preparación llegó con los plazos ajustados. Sus compromisos con la Selección demoraron su llegada al grupo y terminó de sumarse durante la gira por España. Otros dos compañeros arrastraron una situación parecida, así que los amistosos previos fueron, en los hechos, la única pretemporada completa del plantel. Con ese escenario, la primera parte del debut pareció un milagro dea lógico: se ejecutó lo trabajado con Nicolás Casalánguida y el equipo se sintió cómodo en la cancha.
Después del descanso, la cosa cambió. Beijing subió la presión defensiva, le complicó los pases al Xeneize y empezó a correr la cancha hasta descontar lo que había sido una considerable. Para Lema no hubo misterio: fue una combinación de acierto rival y errores propios, y quedó flotando una obligación para lo que viene.
Lo que dejó la noche, en titulares
- Lema firmó 17 puntos y 9 rebotes en su primer partido oficial con Boca.
- Beijing Royal Fighters descontó en el tercer cuarto tras ajustar su defensa.
- El equipo argentino asume que los errores tácticos se pagan caros ante rivales de jerarquía.
- Los triples no entraron, pero surgieron de las jugadas buscadas por el cuerpo técnico.
- La prioridad del plantel pasa por sostener la intensidad defensiva durante los cuarenta minutos.
Sobre el juego perimetral, Lema fue claro y lo bajó a tierra: Boca no tuvo la efectividad esperada desde los 6,75, pero los lanzamientos salieron de las situaciones que el equipo pretendía generar. Es una diferencia sutil pero enorme, porque un triple errado de una buena lectura no alarma; un triple errado de un apuro o una rotación mal hecha, sí. La defensa, según su mirada, es la que mantiene viva la chance de ganar incluso cuando la mano está fría.
De su aporte individual habló con la lógica del jugador de equipo. Se definió como un alero que busca facilitar el ataque con cortinas y cortes para abrirles espacios a los compañeros que manejan más la pelota. Una declaración que dice más de lo que parece: en un plantel con varias incorporaciones, aceptar ese rol habla de madurez y de entender rápido qué necesita el entrenador.
El próximo rival, todavía en estudio
El siguiente compromiso será ante un equipo de la G League, la liga de desarrollo de la NBA. Lema fue honesto al admitir que hasta ahora toda la preparación estuvo enfocada en Beijing y que el scouting del nuevo adversario arrancó después del pitazo final. Boca sabe que enfrente tendrá otra fisonomía: más física, más atlética, con jugadores que pelean por un contrato en la liga grande y suelen llegar al cristal con hambre atrasada.
“Las equivocaciones se pagan rápidamente frente a adversarios con capacidad física y talento individual.”Leo Lema
El debut dejó lo que tiene que dejar un debut: victoria, película para repasar y un par de tareas pendientes marcadas con fibrón. Para el Xeneize, ahora, la cosa es simple: corregir lo que falló, mantener lo que funcionó y empezar a mirar de reojo al próximo rival. La Intercontinental recién empieza y Boca ya sabe que no le van a regalar nada.
