Una científica con las estrellas en contra: "Estrellada" se sube al escenario de Villa Crespo para contar lo que la historia borró
La dramaturga Verónica Litvin y la actriz Victoria Baldomir convierten una traición académica en un unipersonal que recorre el costado más humano de la ciencia, con humor, ironía y algo de cielo estrellado de fondo. Todos los jueves, a las 21, en NüN Teatro Bar.
Me crucé con la sala de Juan Ramírez de Velasco 419 en una de esas noches tibias de la ciudad, con la vereda todavía húmeda y un par de mesas afuera donde la gente charla antes de que se corra el telón. Adentro, las luces bajas y ese murmullo típico de las barras teatrales porteñas. Ahí, en ese escenario chico y a la vez enorme, se viene a contar una historia que empieza con una carta y termina, quién sabe, mirando hacia arriba.
La protagonista se llama Marina, es astrofísica y lleva años metida de cabeza en una investigación que le come la vida. Cuando por fin llega al hallazgo que justifica tantos sacrificios, alguien de su entorno más cercano la corre del proyecto que ella misma lideraba. La traición la empuja hasta un descampado donde la luz de las estrellas se mezcla con objetos desperdigados, como si el cielo se obstinara en devolverle algo de lo que le quitaron. A partir de ahí, la obra reconstruye su recorrido: los descubrimientos, las amistades, las decisiones postergadas, los amores y, sobre todo, la pregunta de qué hacer con una vocación cuando te sacan del juego.
Ciencia, mujeres y una deuda que sigue abierta
"Estrellada" está escrita y dirigida por Verónica Litvin, y cuenta con la única presencia en escena de Victoria Baldomir. Es un unipersonal que no se queda en el dolor: toma una ficción con base en hechos reales de mujeres a las que les robaron o les invisibilizaron sus aportes científicos durante el siglo XX, y lo cruza con los dilemas más concretos de hacer ciencia acá, en este lado del mundo. Litvin le pone nombre y apellido a esa mochila: presupuestos que se caen de un día para otro, becas que se demoran, y la pulseada de siempre entre crecer profesionalmente o quedarse en el país a empujar la rueda desde abajo.
Una dramaturga que ya tiene calle recorrida
Para Litvin, "Estrellada" es su segunda obra como autora y directora. La primera fue "Verde infinito", que hizo dos temporadas e integró la Fiesta de Teatro CABA 2025. A lo largo de su carrera pasó por festivales como el FIBA y el Festival Internacional de Dramaturgia, un recorrido que se nota en la manera en que arma el texto, con el humor y la ironía como contrapeso de los momentos más crudos. Baldomir, egresada de la Licenciatura en Actuación de la Universidad Nacional de las Artes, se banca sola el escenario y se planta en el desafío de habitar a una científica sin caer nunca en el estereotipo de genio frío.
“Más allá de los sinsabores de la historia, creo que el corazón de Estrellada gira en torno a la vocación como fuerza vital, una especie de faro al que aferrarse”Verónica Litvin
A mí, lo confieso, me gusta especialmente cuando el teatro se anima a correr riesgos: mezclar géneros, meterle humor a un tema serio, dejar que el espectador se ría antes de que se le apriete la garganta. Y "Estrellada" parece prometer exactamente eso: una función para entender por qué tantas mujeres brillantes quedaron afuera de los libros de historia, y para recordar que la pasión por lo que uno hace también se defiende, sobre todo cuando vienen a arrancártela de las manos. Las funciones son todos los jueves a las 21.00 en NüN Teatro Bar, con entradas a la venta en la boletería de la sala, y van hasta el 26 de noviembre de 2026, así que todavía hay tiempo de sentarse en esa sala de Villa Crespo y dejarse llevar por la historia de Marina, una científica que, como tantas, terminó pagando los platos rotos del ego ajeno.
