Neuquén se prepara para cinco días bajo el agua: la semana que arranca con paraguas y termina pidiendo calefacción
El Servicio Meteorológico Nacional mantiene activa la alerta amarilla en toda la provincia. El miércoles será el pico de la inestabilidad, con tormentas eléctricas y posible granizo, y el jueves llega una masa de aire polar que puede dejar mínima de 3°C.
La mañana del lunes 19 de octubre amaneció con ese cielo plomizo que en Neuquén ya nadie mira con sorpresa. Son las ocho y el termómetro todavía no se decide, pero el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ya tiene la alerta amarilla desplegada sobre todo el mapa provincial y hay quienes, como Marta, vecina del centro, salieron a la vereda con el piloto de lluvia puesto antes de escuchar el parte. "Mire, yo vivo acá hace treinta años y aprendí que cuando dicen 'amarilla' hay que llevar el paraguas en la mochila aunque parezca que sale el sol", dice, mientras acomoda la bolsa de compras y mira el termómetro de la esquina.
La semana que arranca tiene lluvias persistentes, tormentas eléctricas y posible granizo como invitados principales, con un pico bien marcado el miércoles 21 y un cierre que llega de la mano de una masa de aire polar capaz de dejar el termómetro en 3°C durante la madrugada del viernes. Recién entonces, según el pronóstico oficial, el tiempo empezaría a acomodarse de a poco.
Lunes y martes: el preludio húmedo
El lunes arrancó con lluvias débiles y dispersas, una máxima que se estiró hasta los 20°C y un viento del noreste que sopló a 29 kilómetros por hora con ráfagas de hasta 39. La tarde y la noche concentraron lo peor de la jornada, con una mínima de 7°C y ráfagas que llegaron a los 43 kilómetros por hora. El martes 20 repitió la fórmula: precipitación débil, máxima de 19°C, viento del noreste a 24 kilómetros por hora y mínima otra vez en 7°C.
Miércoles: el día que hay que marcar en rojo
El miércoles 21 es, sin vueltas, el día más comprometido de toda la semana. El SMN prevé tormentas eléctricas, chaparrones y probabilidad ocasional de granizo, con una máxima de 19°C que no dice demasiado frente al viento del sudeste que va a soplar a 37 kilómetros por hora con ráfagas de 49, y una mínima que se desploma hasta los 6°C durante la noche. Para quienes tienen que mover chicos, mascotas o compromisos al aire libre, conviene leer este párrafo dos veces.
Jueves: la masa de aire polar cambia el escenario
El jueves 22 se suma un ingrediente que siempre complica: el ingreso de una masa de aire polar que intensifica las precipitaciones y provoca un descenso térmico marcado. La máxima no superará los 15°C, el viento del este va a soplar a 38 kilómetros por hora con ráfagas de 46, y la madrugada del viernes se va a sentir como si el invierno hubiera vuelto a pasar por la puerta sin avisar, con una mínima prevista de 3°C.
Viernes y fin de semana: el alivio que llega de a poco
- Viernes 23: cielo nublado, pero las precipitaciones ceden, máxima de 17°C y vientos en calma. Es la primera señal de que lo peor ya pasó.
- Sábado y domingo: el fin de semana perfila condiciones más estables, ideal para recuperar la agenda al aire libre que esta semana quedó guardada.
- Acumulado estimado: entre 10 y 20 milímetros durante toda la semana, con posibilidad de superar ese umbral en zonas puntuales de la provincia.
En el barrio, mientras tanto, la conversación de la tarde es siempre la misma: "Llevás piloto?", "Te llevaste el paraguas?", "A qué hora cerrás si llueve". Son los códigos de una ciudad que sabe leer el cielo, y que esta semana tendrá que hacerlo con más cuidado que de costumbre. El alerta amarilla es la formalidad del SMN; el resto lo completa cada neuquino con su propio radar, mirando las nubes desde la ventana antes de salir.
