El peso se mantiene estable, pero la inflación de septiembre vuelve a acelerarse y suma presión sobre los hogares
El dólar oficial cerró en $1540 y el blue se sostuvo en $1560, mientras el INDEC confirmó una suba de precios del 1,9% en el noveno mes del año, con tarifas, educación y salud como los rubros que más empujaron el índice.
Una jornada sin sobresaltos en el frente cambiario se combinó con un dato incómodo para el presupuesto familiar: la inflación de septiembre marcó 1,9%, una décima por encima del 1,7% de agosto. Para esta periodista, la fotografía del martes dejó dos lecturas bien diferenciadas, que conviene separar antes de analizar el impacto sobre la economía cotidiana. Vamos a los números.
En el mercado formal, el dólar minorista cerró sin variaciones en el Banco Nación, con $1490 para la compra y $1540 para la venta (fuente: Banco Nación). En el segmento informal, el blue se negoció a $1560 para la venta en financieras de la City porteña, lo que dejó una brecha de apenas $20 respecto del oficial (fuente: relevamiento en financieras de la City). La relativa calma cambiaria contrastó con un indicador que suele preocupar a los inversores: el riesgo país superó los 650 puntos básicos durante la jornada (fuente: datos de mercado), un nivel que, en la práctica, encarece el financiamiento externo y condiciona las decisiones de deuda del Tesoro.
Inflación: por qué septiembre pesó más en el bolsillo
El INDEC publicó esta mañana el índice de precios al consumidor correspondiente a septiembre y confirmó una suba mensual del 1,9%, superior al 1,7% registrado en agosto (fuente: INDEC). El acumulado en los primeros nueve meses del año alcanzó el 23,6%, una cifra que, comparada con igual período del año anterior, muestra una dinámica que la autoridad monetaria buscaba contener. La aceleración, aunque leve, fue traccionada por rubros sensibles del gasto familiar.
- Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles: el capítulo de tarifas volvió a ser el de mayor peso relativo, con impacto directo en la factura de servicios.
- Educación: cuotas de colegios privados y materiales, siempre relevantes en el calendario escolar.
- Comunicación: abonos de celular y servicios asociados, otro gasto fijo y poco flexible.
- Salud: cuotas de medicina prepaga y expendio en farmacias, donde los ajustes suelen trasladarse mensualmente.
Para los analistas consultados, el dato confirma que la inflación núcleo continúa mostrando rigidez a la baja, ya que los cuatro rubros que más empujaron el índice corresponden a gastos que los hogares no pueden diferir. En otras palabras, la caída del índice general seguirá dependiendo de cuánto se moderen estos componentes en los próximos relevamientos.
En paralelo, el escenario cambiario ofreció alternativas para quienes necesitan dolarizar ahorros fuera del sistema bancario: el blue se mantuvo en $1560, mientras que el dólar MEP y el contado con liquidación (CCL) operaron con cotizaciones que se actualizaron a lo largo de la jornada (fuente: operadores de mercado). En el segmento cripto, el ether (ETH) se negoció a US$ 2.389,29, una referencia útil para quienes recurren a plataformas que operan de forma continua, sin interrupciones por feriados ni fines de semana.
La combinación de tipo de cambio estable y precios en aceleración suele anticipar tensiones, porque los sectores formadores de precios —alimentos frescos, naftas y servicios regulados— tienden a recalibrar sus valores cuando perciben que el dólar deja de anclar expectativas. Por eso, en un contexto en el que el riesgo país se sostiene por encima de los 650 puntos básicos y el acumulado de nueve meses roza el 24%, el mercado seguirá mirando de cerca el próximo dato de inflación. El número a mirar el mes que viene será, justamente, el índice de octubre que difundirá el INDEC, donde se evaluará si la suba del 1,9% fue un pico puntual o el inicio de una nueva tendencia al alza.
