Adiós a Marcela Ortiz: la modelo y actriz de los 90 que se fue en silencio, en un accidente en Tigre
Tenía 61 años y perdió el control de su auto en Villa La Ñata; la Justicia investiga si sufrió una descompensación cardíaca. Su hija Shelsian confirmó la noticia en redes.
Vuelvo a la imagen del living de mi casa de chico, a fines de los ochenta o principios de los noventa, con la tele encendida a todo volumen y la familia reunida alrededor de Canal 9, y me parece estar viendo todavía el momento exacto en que Marcela Ortiz cruzaba una pasarela o aparecía en una revista de actualidad. Esa es la postal que me queda cuando pienso en ella: la de una mujer que supo ser protagonista de una época en la que la televisión abierta marcaba el pulso de la conversación de los argentinos, y que terminó sus días lejos de los flashes, en una ruta del conurbano norte, después de un accidente que hoy todavía se está investigando. Marcela Ortiz tenía 61 años cuando perdió la vida en Villa La Ñata, partido de Tigre, tras perder el control del vehículo que conducía y terminar adentro de una zanja.
Lo que se sabe hasta ahora es lo que pudo reconstruir la Justicia en las primeras horas: la camioneta se desvió, se cruzó de mano y cayó en ese zanjón que bordea el camino. Por estas horas, la principal hipótesis que manejan los investigadores es que Ortiz habría sufrido alguna afección cardíaca justo antes del impacto, lo que habría terminado de explicar por qué el auto se salió de la ruta. Pero ojo, esto es una sospecha que deberán confirmar o descartar las pericias correspondientes, así que por ahora se trata de eso, de una línea de trabajo, no de un dato cerrado.
Una confirmación que llegó por redes sociales
La noticia no la dio ningún canal de noticias ni un comunicado de prensa formal: la dio su propia hija, Shelsian, desde sus redes sociales, con un mensaje de despedida cargado de dolor en el que, además, dejó entrever el golpe enorme que significa esta pérdida para toda la familia. Es interesante cómo funciona esto hoy: una figura que en los 90 necesitaba un conductor estrella y un productor como Alejandro Romay para comunicarse con la gente, en este 2026 termina despidiéndose por un posteo de Instagram. Es otro mundo, pero el dolor es exactamente el mismo.
La boda que marcó una época
Ortiz había quedado en la memoria colectiva, sobre todo, por una de esas iniciativas tan propias de la televisión de aquellos años: su casamiento con el actor Raúl Taibo, en 1993, fue transmitido en vivo por Canal 9, con Silvio Soldán como conductor y bajo el impulso del siempre polémico productor Alejandro Romay. La audiencia fue amplia, la cobertura extensa, y durante unas horas la boda se convirtió en el centro de la conversación pública.
- El matrimonio con Raúl Taibo duró poco y terminó en los tribunales por una disputa por los bienes gananciales, lo que estiró la exposición mediática de ambos más allá del vínculo sentimental.
- Después de ese episodio, Marcela Ortiz se alejó progresivamente de los medios y de la exposición pública, eligió un perfil mucho más bajo y se dedicó a su vida personal y familiar.
- Su hija Shelsian fue quien puso en palabras el impacto de la pérdida y se transformó, sin querer, en la vocera de una familia atravesada por el dolor.
A mí, como espectador que creció mirando esa televisión, lo que más me queda es esa sensación contradictoria: la de una mujer que fue enorme en una pantalla que después dejó de existir como espacio común, y que se fue en un accidente chiquito, en una calle de Tigre, sin cámaras, sin conducción de Silvio Soldán, sin rating. Solo ella, una zanja, y una hija que tuvo que transformar la despedida más íntima en un mensaje público. Una pena enorme, la verdad. Si te tocó verla en alguna de esas coberturas o te cruzaste con su nombre en alguna revista de la época, te invito a contarme qué recordás en los comentarios.
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